¿Recomiendan los veterinarios el CBD para las mascotas?


Si usted planea comprar productos de CBD para su mascota, le invitamos a discutir esto con un veterinario. Pero, por favor, no se sorprenda si tienen dudas del tratamiento con cannabis. Aunque muchos estudios científicos han dado resultados positivos, muchos veterinarios están estudiando este tema intensamente y están preparados para obtener experiencia rápidamente.

También debe informarse e intercambiar información con otros dueños de mascotas que ya hayan usado aceite CBD. Tenga en cuenta que los efectos secundarios del aceite de CBD son casi nulos, por lo que no le hará daño a su mascota. Sin embargo, si su mascota no reacciona bien al aceite de CBD después del primer tratamiento, es fácil detenerlo inmediatamente. 

Es importante elegir un producto de CBD de alta calidad que se extraiga completamente de plantas de cannabis orgánico. Esta es la única manera de asegurarse de que está libre de moho, pesticidas y metales pesados, que pueden ser fatales para muchas mascotas. 

Cómo usar el CBD con mascotas

Los aceites CBD se administran generalmente por vía oral a las mascotas, lo que significa que la forma más sencilla de usarlos es ponerlos directamente en la boca de sus perros o gatos con la ayuda de un cuentagotas. , Coloque la dosis encima o debajo de la lengua de la mascota o en la encía, NO pretenda administrar la dosis profundo en la garganta del animal-ni mezclado con alimentos-la vía de absorción cambia completamente (circulo entero-hepático) y así mismo su efecto.

¿Cuánto CBD debo darle a mi mascota?

Es importante elegir la dosis adecuada para su mascota. Para cada patología la dosis viene impresa en la caja y en el frasco. En esta pagina en la sección "productos" se encuentran las dosis detalladas por Kg de peso para cada mascota tanto en uso agudo como crónico.

¿Cómo usar el CBD para perros y gatos?

 

Décadas de investigaciones y estudios han llegado a la conclusión de que el cannabis puede utilizarse con fines médicos. Esta es una de las razones por las que cada vez más veterinarios buscan utilizar el aceite de CBD para tratar las enfermedades de perros y gatos.  

¿Qué mascotas podrían beneficiarse de tomar CBD?

En general, la mayoría de las mascotas con una espina dorsal (vertebrados) tienen un sistema endocannabinoide igual que los humanos. Este sistema desempeña un papel esencial en el procesamiento de los componentes del CBD en el organismo. Esto significa que puede usar estos productos para casi todos los tipos de mascotas. Curiosamente, los moluscos, peces y anfibios también tienen un sistema endocannabinoide, sin embargo, el consumo de cannabis o de aceite de CBD en animales debe examinarse más de cerca.

¿Pueden los peces tomar CBD?

Actualmente estamos investigando este tema. 

Curiosamente, los moluscos, peces y anfibios también tienen un sistema endocannabinoide. De hecho, el uso de cannabis o aceite de CBD para animales debe tomarse más en serio en términos de curación natural. 

Efectos secundarios

El riesgo de efectos secundarios con el aceite de CBD libre de terpenos es relativamente bajo. Sólo ocurren en casos muy raros. Los efectos secundarios más comunes descritos por los veterinarios son el letargo y la somnolencia. Para muchos dueños de perros, la somnolencia es una ventaja, ya que muchas veces por su condición, el perro debe dormir muchas horas al día. Sin embargo, también hay informes de efectos secundarios como vómitos o picor, pero estos sólo han ocurrido en casos extremadamente raros.

TESTIMONIOS

Mi perro cojeaba y se le notaba un dolor intenso en la rodilla derecha, a la semana de usar ARTRO300 la movilidad había mejorado 100%,  no podía creerlo. El veterinario me recomendó usarlo permanentemente ya que lo que tiene es incurable pero si controlable.
Paula Andrea Mendoza
Mi mascota adorada cada vez que la subía al carro para trasladarla de sitio no se quedaba quieta, era una pesadilla. Usando CALM150 cada vez y según las dosis indicadas en el producto el traslado se volvió soportable. Nunca dejare de usarlo. Quiero ensayarlo en otras situaciones y se lo recomiendo a todos.
Carolina Fajardo

Estoy empezando a usar PEL2020 en una lesion que tiene mi perro en la piel que le produce muchisima rasquiña y nadie ha podido curarlo, por que ademas no se sabe cual es la causa. Llevo 2 semanas usandolo, la lesion sigue igual o un poco mejor, pero lo que si es definitivo es que ya no se rasca !!. Muchas Gracias !!

Fernando Torres

Al fin salieron varios productos con CBD en que se nos da la oportunidad a los Veterinarios para recomendarlo y dosificarlo de forma científica. Los estudios que hemos investigado dan fe de sus beneficios pero no disponíamos de una formulación efectiva. Hasta ahora estoy empezando a usarlo con mis clientes y les estaré informando. Pienso que es una muy buena alternativa.

Carlos Hidalgo

Hola, quiero contarles que mi perro Louie de 2 años (raza Border Collie) ha sufrido desde muy pequeño de artrosis en una de sus paticas delanteras quizas debido, segun el veterinario, al mucho ejercicio que hace y tambien seguramente debido a un ingrediente genetico pues su papa tambien sufre de lo mismo. 

El ejercicio es fundamental para esta raza en particular pues es un animal supremamente activo que necesita estar en permanente  movimiento y el mismo se busca "oficio" para salir corriendo por la pelota, los potreros y los parques.

Quiero contarles que, por recomendacion de un amigo veterinario,  llego a mis manos una medicina estupenda que se llama ARTRO 300; es un producto natural que contiene CBD que es el estracto medicinal no psicotactivo de la marihuana y he notado una inmensa mejoria en la cojera del perro con la dosis que le estoy dando que es medio gotero en la mañana y medio en la noche. He visto con felicidad que Louie ha podido hacer su vida normal otra vez, que ha vuelto a correr y que la lesion le ha mejorado impresionantemente desde que le empece a dar esta medicina natural hace aproximadamente un mes. Les recomiendo que usen la linea de estas medicinas naturales a base de CBD  pues tambien hay otro producto del mismo laboratorio que se llama PEL que le aplique en una lesion que tenia en la piel y se curo rapidamente. 

Si les interesa saber mas de estos productos les envio los datos que veo en la caja de empaque:

Mi nombre es Juliana Jaramillo. Ojala este dato les ayude a poder cuidar a sus mascotas pues lo cierto es que quienes somos "perrunos o gatunos" queremos lo mejor para nuestros animalitos. Gracias.

Gracias Calm150.

Nuestra gata Brownie es parte integral de nuestra familia, cuando tenemos visitas y se abre la puerta principal sale corriendo y se esconde en sitios donde no la podemos encontrar, se pone muy nerviosa con los extraños.

Vivimos en un apartamento y hace un par de semanas empezó a hacer pipi en los muebles fuera de su arenera, pensamos que como era navidad posiblemente el árbol y la decoración la habían asustado junto con las vistas familiares, llamamos al veterinario y nos dijo que debíamos identificar si estaba enferma haciendo unos exámenes o identificar cual objeto nuevo de navidad le había cambiado el ambiente y la rutina poniéndola nerviosa, hicimos de todo y no logramos un cambio.

Encontramos el producto Calm150 en la tienda de Bodeme.com, lo compramos y lo enviaron al otro día, le dimos las gotas dos veces por día y al cabo de 5 días empezamos a verla mas tranquila, incluso cuando llegaban visitas, empezó a usar su arenera nuevamente y logramos que no usara los muebles de baño.

Recomiendo este producto para gatos nerviosos, y gracias a Bodeme por estos productos increíbles.

Cristina Gutierrez.

 

FITOCANNABINOIDES:

Cannabis sativa:

El C. sativa, subespecie sativa, indica y ruderalis es una planta dioica, ampliamente distribuida en una gran variedad de hábitats naturales (Merlin 2003). Ha sido utilizada por más de 5000 años donde describen su utilidad medicinal, uso en ceremonias religiosas, como fuente de alimento y obtención de fibras textiles (Ben Amar 2006). Su cultivo se originó en el oeste de Asia y Egipto, la que luego se extendió a Europa y América (Marcus 2002). Las distintas variedades de C. sativa están compuestas por más de 400 metabolitos secundarios, entre ellos fitocanabinoides, donde se destaca el delta-9 tetrahidracannabinol (THC), con propiedades medicinales y psicoactivas, también el cannabidiol (CBD) y el cannabidivarin (CBDV), los que no poseen efecto psicoactivo y cuyas propiedades medicinales también han sido objeto de estudios (Atakan 2012, Dos Santos y col 2014). El resurgimiento del interés medico sobre C. sativa fue luego del descubrimiento de la estructura química del fitocannabinoide Δ9 -THC y su bioactividad, la que sugirió la identificación de receptores de membrana (Matsuda y col 1990, Munro y col 1993). Este descubrimiento llevo a realizar estudios en busca de ligandos endógenos de éstos receptores, identificando moléculas endógenas denominadas “endocannabinoides” (Devane y col 1992, Mechoulam y col 1995). Este sistema endocanabinoide se ha relacionado con diversas funciones como el aprendizaje, la memoria, coordinación motora, analgesia, desarrollo neuronal, neuroprotección, control de emociones, efectos antiinflamatorios, entre otros (Pertwee 1997). Sin embargo, el uso de cannabis es ilegal en gran parte del mundo desde la década del 1940 a partir de la ley de estupefacientes de los Estados Unidos en el año 1937, en donde se logra la prohibición de la cannabis después de numerosos debates y campañas que avalaron su uso en migrantes latinoamericanos relacionando su consumo con estados psiquiátricos y causa de diversos crímenes en los estados limitantes a México (Musto 1972). En Chile, la existencia de C. sativa data desde la época del Renacimiento y conquista en el siglo XV, donde en la zona central se comenzó su cultivo industrial para la fabricación de fibras textiles principalmente. En el año 1822 se firma el “Contrato de Cáñamo propuesto y aceptado por el gobierno” por Bernardo O'Higgins (Pérez 1833).. En la actualidad existe una gran discusión social y política respecto al uso de cannabis medicinal y recreacional, en donde Fundación Daya, organización que promueve la investigación e implementación de terapias orientadas a aliviar patologías de diversos pacientes, desarrollando 2 proyectos, los que investigarían el uso de aceite de cannabis para pacientes oncológicos, epilepsia y dolor crónico no oncológico, donde se cultivó plantas de C. sativa con autorización del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) en el año 2015 con el fin de crear un fitofármaco para realizar estudios clínicos multicéntricos en dichos pacientes (SAG 2014).

Cannabinoides:

 Los cannabinoides pueden ser clasificados según su origen: natural, en donde encontramos los fitocannabinoides (THC, CBD, entre otros) y los endocannabinoides presente en los vertebrados (Anandamida, 2-Araquidonoilglicerol, entre otros) (Devane y col 1992, Mechoulam y col 1995); también pueden ser de origen sintético como por ejemplo WIN55,212-2. Se han aislado un total de 489 compuestos naturales de la planta C. sativa (ElSohly y col 2005). De ellos, se han aislado 11 tipos de fitocannabinoides: Δ9 -Tetrahidrocannabinol (THC), Δ8 -Tetrahidrocannabinol, cannabinol (CBN) y el cannabidiol (CBD), cannabigerol (CBG), cannabicromeno (CBC), cannabinodiol (CBND), cannabielsoin (CBE), cannabicyclol (CBL), cannabitriol (CBT) y miscelaneos (Pertwee y col 2012, Dos Santos y col 2014) 3.1.2.1 Tetrahidrocannabinol (THC) Es un fitocannabinoide reportado por primera vez en el año 1964 (Figura 1), donde se determinó su configuración química mediante técnicas de cromatografía en Florisil de un extracto de hachís para obtener una fracción activa que da origen a la molécula Δ9 -Tetrahidrocannabinol (Gaoni y Mechoulam 1964). Más tarde fue aislado por Archer y col (1970) los que informaron de la conformación de Δ9 -THC usando rayos X y análisis de resonancia magnética de protones. Otro derivado del tetrahidrocannabinol es el Δ8 -trans- tetrahidrocannabinol aislados a partir de extracto de éter de petróleo desde las hojas y flores de la planta C. sativa (Pertwee y col 2012). 3.1.2.2 Cannabidiol (CBD) El principal metabolito en esta clasificación es el cannabidiol (CBD) y el ácido cannabidiólico (CBDA), aislados en el año 1940 (Adams y col 1940). Posteriormente se logró aislar nuevamente el ácido cannabidiólico en el año 1955 por Krejcí y Santavy. Más tarde se aíslo mediante cromatografía en gel de sílice y sobre florisil para obtener más de este fitocannabinoide como el cannabidivarin (CBDV) cuyas propiedades han sido estudiadas resultando ser un compuesto anticonvulsivo (Vollner 1969, Amada y col 2013, Dos Santos 2014).

Existen otros 9 tipos de fitocannabinoides cuyas propiedades y mecanismos han sido poco estudiados, entre los que se destaca el cannabinol (CBN) donde más tarde fue identificada su estructura (Adams y col 1940). Componentes no Cannabinoides Entre los compuestos no cannabinoides presentes en esta especie vegetal, se encuentran: 4 tipos de esteroides, derivados fenantrenos, ácidos grasos, espiroindanos, compuestos nitrogenados, xantonas, terpenos y bifenilos (ElSholy 2005). Existen estudios donde estos compuestos pueden mejorar los usos terapéuticos de los fitocannabinoides y sus aplicaciones clínicas (Russo y col 2011).

 

FARMACOLOGÍA DE LOS FITOCANNABINOIDES:

Farmacocinética En los últimos años ha sido tema de investigación debido al aumento del consumo por la población joven y reportes que concluyen en deterioros de la actividad psicomotriz del consumidor, además de antecedentes de distintas aplicaciones de uso medicinal y terapéuticas (Russo 2011, Heuberger 2014). Existen variadas vías de administración de cannabinoides tales como inhalatoria, oral, sublingual, rectal, transdérmica, oftálmica y endovenosa (Huestis 2005). El Δ9 - tetrahidrocannabinol (THC) es conocido como el componente activo psicotrópico de la C. sativa utilizado con fines recreativos y medicinales. Una vez absorbido, se une entre un 95 a 99% a proteínas plasmáticas, se distribuye rápidamente y es metabolizado en hígado donde es hidroxilado por el sistema enzimático CYP 450 a 11-hydroxy-Δ9 -tetrahydrocannabinol (11-OH-THC) (Grotenhermen 2003, Huestis 2005). Posteriormente su oxidación produce el metabolito inactivo 11-nor-9-carboxi-THC (THC-COOH) donde finalmente es conjugado con ácido glucurónico y eliminado por vía urinaria y fecal (Harvey y col 1984). Estos metabolitos junto al THC libre se distribuyen rápidamente debido a su alta afinidad a los tejidos de alto contenido lipídico y altamente vascularizados, como cardiovascular, cerebral y graso (Grotenhermen 2003). La biodisponibilidad de THC es variable según la forma de administración y la dinámica de los estudios, donde se informa que al ser inhalada ésta varía de un 2 a 56%, la administración vía oral posee una rápida absorción según los distintos vehículos y resultando en una biodisponibilidad entre 10 y 20%, la vía rectal muestra una biodisponibilidad de de hasta un 100%, debido principalmente a que se evita el metabolismo de primer paso y a que hay una mayor absorción (Huestis 2005). Para la vía oftálmica se ha reportado una biodisponibilidad de hasta un 40% (Grotenhermen 2003) y para la vía sublingual se reportan efectos relativamente rápidos sin mayor información (Guy 2000). THC posee alto volumen de distribución y lenta eliminación, puesto que su conjugación con el ácido glucurónico mejora su solubilidad en agua facilitando su excreción (Hunt y col 1980). Otros estudios que utilizan la vía tópica demuestran una menor permeabilidad de THC en relación con CBD y CBN (Stinchcomb y col. 2004). El CBD es un metabolito cannabinoide con propiedades medicinales para diversas condiciones, del cual aún no se conoce totalmente su farmacocinética (McArdle y col 2001, Huestis 2007). Sin embargo, reportes indican que CBD posee una biodisponibilidad de 13% después de ser inhalada, permanece en plasma por hasta 4 horas y puede modificar la farmacocinética de THC (Agurell y col 1981, McArdle y col 2001, Huestis 2007). Su metabolismo es similar a THC y a diferencia de éste es excretado principalmente mediante las heces (Wall y col. 1976, Grotenhermen 2003, Huestis 2005). 3.2.2 Farmacodinamia La molécula de THC es un hidrocarburo aromático y el compuesto activo principal de C. sativa, el cual actúa como agonista parcial de los receptores cannabinoides tipo 1 (CB1), encontrándose principalmente en el sistema nervioso central y también en los receptores cannabinoides tipo 2 (CB2) el cual se encuentra mayormente en células del sistema inmune (Devane y col 1992). El fitocannabinoide CBD es uno de los más importantes componentes de esta especie vegetal, del que se describen varios efectos y mecanismos de acción. En el sistema cannabinoide endógeno posee baja afinidad por los receptores de tipo CB1 y CB2. Por otra parte se ha asociado con la inactivación sobre la degradación del endocannabinoide anandamida, y reduce los efectos psicoactivos del Δ9 -THC mejorando su tolerabilidad. Además causa la activación de los receptores vanilloides y metabotrópicos de serotonina, adenosina y canales iónicos (Devinsky y col 2014). Esta molécula inhibe la captación de serotonina a concentraciones micromolares y el daño oxidativo, regula las respuestas de las células T y la liberación del factor de necrosis tumoral (TNF) (Nagarkatti y col 2009, Fernandez-Ruiz y col 2012, Suero-Garcia 2015). También bloquea los canales dependientes de sodio y posee poco efecto sobre funciones motoras, además de otros efectos como ansiolítico, sedante, antiinflamatorio, antioxidante, neuroprotector, anti-emético, antidepresivo y destructor de células tumorales, además de acciones terapéuticas en trastornos de movimiento, en la isquemia, la diabetes y otros estudios sobre la esclerosis múltiple, esquizofrenia, dolor neuropático, anorexia y anticonvulsivo en epilepsia por un mecanismo diferente del receptor CB1 (Fernandez-Ruiz 2012).

 

USOS MEDICINALES DE

Cannabis sativa: Se describen efectos anticonvulsivos mediante la inhibición de la transmisión glutamatérgica excitatoria y efectos proconvulsivos mediante la inhibición de la liberación de GABA (Dos santos y col 2014). Estudios indican que THC actúa sobre los macrófagos en los cuales ejerce un efecto de disminución del factor de necrosis tumoral (TNF-α) y en tejido peritoneal incrementa la producción de interleuquinas. En células microglia de ratas disminuyen las interleuquinas que aumentan la destrucción de mielina presente en la esclerosis múltiple, siendo inducidas por activación de los receptores tipo CB2 (Correa y col 2005, Nagarkatti y col 2009). También se ha demostrado la inducción de apoptosis en células de encéfalo mediante la activación parcial de receptores tipo CB2 en una forma de encefalomielitis experimental autoinmune, demostrando efectos inmunosupresores (Velasco y col 2016). Estudios demuestran el control en que los cannabinoides exógenos ayudan a disminuir la producción de citoquinas como mecanismo inmunosupresor en respuestas inflamatorias de diferentes patologías. También sugieren que el sistema endocannabinoide también está involucrado, llevando a la inmunosupresión en estudios donde se administran cannabinoides endógenos y exógenos, logrando el mismo efecto inmunorregulador en enfermedades autoinmunes e inflamatorias (Hezode y col 2005). 7 Otros estudios sugieren que el uso de cannabinoides a través de su acción agonista de los receptores CB1 y CB2, además de la acción sinérgica entre THC, CBD y otros extractos de C. sativa disminuye el dolor neuropático de diversas patologías, por lo que se concluye que éstos pueden ser utilizados como potentes analgésicos (Elikottil y col 2009). Estudios en humanos con fitocannabinoides para el control de náuseas y vómitos inducidos por quimioterapia han mostrado un efecto superior, pero no estadísticamente significativo, respecto a otras drogas utilizadas, y además se sugiere que la combinación de ambos obtiene mejores resultados (Kogan y col 2007). Otro efecto que posee la cannabis es el aumento del apetito, este efecto se sugiere dada la presencia del receptor tipo CB1 en el centro del apetito, metabolismo periférico y control del peso corporal (Kirkham 2005). También se sugiere que los cannabinoides pueden reducir la disquinesia en la enfermedad de Parkinson al ejercer su efecto agonista de los receptores tipo CB1 (Kogan y Mechoulam 2007). Se han observado en líquido cerebroespinal de éstos pacientes que tanto los agonistas como los antagonistas de los receptores CB ayudan a disminuir los síntomas de esta enfermedad. Sin embargo, otro estudio en los que se encuestó a pacientes, los participantes que declararon consumir cannabis (25%) no indicaron ningún cambio sobre los signos clínicos de esta enfermedad (Venderova y col 2004). Para los trastornos de esquizofrenia, estudios demuestran una reducción significativa de crisis, mejorando su pronóstico, oponiéndose al argumento que el consumo de C. sativa produce psicosis similar a la esquizofrenia (Jockers-Scherubl 2006, Boydell y col 2007). En experimentos con animales, después de inducir asma mediante el uso de metacolina o ejercicio, el uso de THC causó una mejora de los síntomas mediante los efectos de broncodilatador leve, en contraste con el consumo mediante el uso de cigarrillo en humanos donde puede causar un deterioro pulmonar al igual que el tabaquismo (Tashkin y col 1975, 1980). Otros estudios sugieren efectos en el sistema cardiovascular, diferenciándose en administración aguda de THC en relación a consumidores crónicos en los que se observó un efecto hipotensor (Gorelick y col 1981). También existen estudios en los que se observó la reducción de la presión intraocular en el glaucoma, cuyos efectos fueron causados por THC, CBN y nabilona, reduciendo la presión intraocular en conejos mientras el cannabinoide CBD no fue efectivo (Elsohly y col 1981).